El abaratamiento eléctrico y del petróleo alivia las facturas del agricultor

La tendencia a la baja de las fuentes energéticas, que repercute en la inflación y en el índice de precios de consumo (IPC), también se refleja en los costes del agricultor.

El abaratamiento eléctrico y del petróleo alivia los gastos del agricultor en gasóleo o fertilizantes, pero los productores relativizan el ahorro en las facturas durante la pandemia y lo atribuyen a factores como el clima o el menor consumo.

La tendencia a la baja de las fuentes energéticas, que repercute en la inflación y en el índice de precios de consumo (IPC), también se refleja en los costes agrícolas, y más en un sector económico en el que los márgenes de beneficios de sus profesionales son ajustados, limitados por el precio en origen de los alimentos.

Fuentes de las organizaciones agrarias y de las comunidades de regantes reconocen, en declaraciones a Efe, que los precios de los insumos son inferiores a los del año pasado, pero cuestionan que el petróleo sea la única razón, ya que, por ejemplo, las lluvias reducen los costes del regadío.

Por el contrario, la humedad provoca enfermedades y plagas, que incrementa los gastos en fitosanitarios, como en el cultivo de cereal.

BAJADA DEL GASÓLEO

El precio de venta al público del “gasóleo B” o agrícola se ha reducido un 26 % en un año, según los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia, que situaban la cotización en 0,681 euros/litro a finales de mayo.

“Esto supone una reducción del 36 % si lo comparamos con el precio más alto del año pasado, en noviembre o del 33 % en julio”, de acuerdo con la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), que admite su efecto en el gasto de las explotaciones.

MENOS DEMANDA DE ELECTRICIDAD

La electricidad ha experimentado un descenso de precio por la menor demanda y por el abaratamiento en la generación en las centrales de ciclo combinado.

Los agricultores dedicados al regadío han percibido el ahorro en gasóleo o electricidad, pero también por otra razón: las lluvias abundantes reducen las necesidades de riego extra.

J.M.J. - Redacción Todo de Campo

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