Un agricultor de Asturias se topa con un nido de avispas velutinas mientras siega y lo matan en minutos

Un hombre está segando, se topa con un nido de avispa velutina, le pican y muere al rato. Sus padres «lo encontraron muerto en el baño».

Un hombre de unos 40 años falleció en su finca de Lavandera, en el barrio de La Bovia (Asturias), como consecuencia de las picaduras que le propinaron las avispas asiáticas de un nido con el que se topó cuando segaba en su propiedad, según publica este viernes el diario El Comercio.

Según explicó al citado medio José Antonio Piñera, presidente de la Asociación de Vecinos de Lavandera, la víctima, que llevaba un año viviendo en un ‘fin de semana’ propiedad de su familia, no se relacionaba mucho con sus vecinos, pero eso no quitó para que uno de ellos observara durante un par de días una guadaña tirada en un prau, lo que ya levantó las sospechas. Sus padres «lo encontraron muerto en el baño». Además, según avanza El Comercio, parece ser que el hombre era alérgico a las picaduras. El nido fue localizado justo al lado de la guadaña de la víctima y fue destruido.  

Casimiro Sixto, presidente de la Asociación en Defensa de la Abeja del Principado de Asturias (Adepas) e integrante de la plataforma Stop Velutina, reclama también ante el citado medio «la colaboración de la ciudadanía». «Es imprescindible. La Administración no puede colocar trampas en fincas particulares, solo en las riberas de los ríos y en los caminos. Es necesario que haya un trampeo organizado y coordinado».

Días después de otro suceso similar

avispa

Hace unos días, otro hombre de 73 años murió en el municipio pontevedrés de Poio, en Galicia (España), después de ser picado por una avispa velutina. Los hechos tuvieron lugar el pasado 24 de mayo sobre las 10 de la mañana, y poco después el 061 movilizó un helicóptero medicalizado que se desplazó de urgencia a la parroquia de Raxó para tratar de salvar la vida de la víctima. También, la central de emergencias 112 dio aviso a los GES de Sanxenxo, la Guardia Civil, la Policía Local y los voluntarios de Protección Civil de Poio.

Como narra el medio El Español, aquella jornada como muchos días, Manolo Quiñones (73 años) se levantó temprano junto a su mujer, Carmen, para pasear por su finca de la parroquia de Raxó, en Poio (Pontevedra). Este domingo, además, el buen tiempo regía en la aldea gallega por lo que Manolo decidió ir a recoger unas semillas acompañado de su esposa. Pero la mala fortuna se ensañó con este jubilado, ya que mientras recolectaba los granos halló un nido de avispas velutinas -o asiáticas- que, alteradas, picaron a este hombre y a su mujer. Él, alérgico al veneno de este insecto, falleció a los 10 minutos de la picadura, sobre las 10 de la mañana. Ella sobrevivió.

J.M.J. - Redacción Todo de Campo

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