Asaja pide que el Gobierno compense los daños que el granizo hizo en las ganaderías

El presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, ha pedido este jueves que el Gobierno compense a los agricultores de la dehesa del Valle de los Pedoches por las pérdidas en la montanera por el granizo y la lluvia que cayó en la tarde del pasado martes.

Fernández de Mesa ha afirmado en un comunicado que ha solicitado al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, medidas compensatorias para los ganaderos de la provincia de Córdoba afectados por los “grandes daños para la próxima cosecha de la montanera”, que es la fase en la que el cerdo ibérico pasta libre en la dehesa, donde se alimenta de la bellota que cae naturalmente del árbol.

El dirigente empresarial ha argumentado que “actualmente no existe posibilidad de que los ganaderos puedan realizar ningún seguro para hacer frente a los daños ocasionados por el pedrisco en la bellota”, ya que el Plan Anual de Seguros Agrarios sólo cubre los provocados por incendio, inundaciones o nieve, considerando exclusivamente el tronchado de árboles y ramas por acumulación de nieve.

En el caso del Norte de la provincia de Córdoba, ha asegurado que se han producido “en el entorno de los municipios de Pedroche y Villanueva de Córdoba”, daños hasta “la pérdida total de la cosecha de la montanera en algunas fincas, donde todo el ramaje cayó al suelo”, además de “grandes destrozos en la producción, infraestructuras agroganaderas e incluso la pérdida de animales”.

Por ello, ha reclamado a Planas “ayudas directas para los ganaderos, teniendo en cuenta que no existe ningún tipo de cobertura por parte de dicha Administración ni de Agroseguro”.

Los graves daños que una tormenta de granizo puede causar a un cultivo

granizo

La «piedra», como se conoce en algunos lugares del mundo al granizo, es uno de los grandes problemas que la climatología deja en algunos cultivos, especialmente si se trata de brotes que están naciendo o de vegetales débiles que pueden sufrir. El vídeo que te mostramos a continuación da prueba de ello, ya que deja totalmente destrozada una viña emparrada en cuestión de segundos.

«Las cepas se han quedado peladas como zambombas», así son las palabras del agricultor apenado porque el clima se ha llevado su cosecha y lo está viendo con sus propios ojos.

En este caso se trata de un problema más grave todavía, puesto que las uvas que quedan en pie no se podrán cosechar porque, aparte de no estar aún maduras, les quedan unos días todavía para proseguir su proceso vital, y el sol se encargará de oxidarlas y pudrirlas. Te lo mostramos en este enlace.

J.M.J. - Redacción Todo de Campo

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