La impactante imagen por la que miles de agricultores temen a la palabra ‘granizo’: una sandía agujereada por una bola de hielo

Te mostramos una sandía agujereada por una enorme bola de granizo que, a la velocidad a la que baja del cielo, propicia el daño que aparece en la instantánea.

J. M. Jiménez – Redacción Todo de Campo

La imagen que te mostramos a continuación es el ejemplo perfecto por el que miles de agricultores temen a la palabra ‘granizo’ al escucharla: se trata de una sandía agujereada por una enorme bola de granizo que, a la velocidad a la que baja del cielo, propicia el daño que aparece en la instantánea, publicada a través de Instagram y que cuenta con cientos de reacciones.

Aunque no es la primera vez que desde Todo de Campo compartimos imágenes de cómo las bolas de granizo pueden destrozar en tan sólo segundos un campo, la de esta sandía es realmente impactante. La instantánea está tomada en la localidad pacense de Villanueva de la Serena, una zona de las provincias junto a Ciudad Real y Albacete en las que especialmente han azotado varias tormentas de granizo de enormes dimensiones.

Con este ejemplo se puede ver la gran magnitud que puede coger este fenómeno meteorológico contra el trabajo de meses y meses del agricultor, algo que solamente tiene solución con la contratación de seguros agrarios que te protejan ante este tipo de situaciones vulnerables. No obstante, desde que la agricultura es agricultura ha tenido este tipo de problemas con los que el trabajador ha tenido que lidiar temporada tras temporada.

En esta primera imagen se pueden ver estas bolas de granizo del tamaño de bolas de tenis, algo que también afecta a la fauna silvestre.

Los graves daños que una tormenta de granizo puede causar a un cultivo

granizo

La «piedra», como se conoce en algunos lugares del mundo al granizo, es uno de los grandes problemas que la climatología deja en algunos cultivos, especialmente si se trata de brotes que están naciendo o de vegetales débiles que pueden sufrir. El vídeo que te mostramos a continuación da prueba de ello, ya que deja totalmente destrozada una viña emparrada en cuestión de segundos.

«Las cepas se han quedado peladas como zambombas», así son las palabras del agricultor apenado porque el clima se ha llevado su cosecha y lo está viendo con sus propios ojos.

En este caso se trata de un problema más grave todavía, puesto que las uvas que quedan en pie no se podrán cosechar porque, aparte de no estar aún maduras, les quedan unos días todavía para proseguir su proceso vital, y el sol se encargará de oxidarlas y pudrirlas. Te lo mostramos en este enlace.

J.M.J. - Redacción Todo de Campo

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